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La importancia de entender el suelo para un mejor crecimiento

El suelo es un componente vital mucho más complejo de lo que parece; hay que conocerlo si buscas un mayor crecimiento de tus plantas.

El vínculo entre el mundo animal, vegetal y mineral, juega un papel clave en el mantenimiento de la calidad del agua y el aire.  Debes saber entenderlo y respetarlo, ya que representa un recurso no renovable.  De hecho, el suelo tarda 1,000 años en llegar a producirse, pero solo basta con 10 años para destruirlo si se realizan malas prácticas agrícolas.

La composición del suelo

La vida del suelo puede medirse a través de sus distintos niveles a escala microscópica. Solo doce centímetros de grosor del suelo en el planeta abarcan una intensa actividad biológica. Cada elemento que lo constituye tiene un papel determinante en la producción y reciclado de materias orgánicas.

Cada tipo de suelo está comprendido por cuatro familias de elementos:

  • 10% a 40% de gas: nitrógeno, oxígeno, dióxido de carbono y vapor de agua
  • 10% a 40% de agua
  • 35% de compuestos minerales
  • 15% de compuestos orgánicos

La proporción en cada tipo de suelo varía dependiendo de las condiciones del tiempo y la naturaleza del suelo en cuestión. 

La función de los componentes minerales y orgánicos del suelo es filtrar y almacenar nutrientes y agua, evitando pérdidas por lixiviación y evaporación. 

Entre estos componentes se incluyen bacterias, hongos, insectos y humus.Como es el caso de los compuestos minerales, su función es filtrar y almacenar nutrientes, pero también tienen la capacidad de reciclar y crear nuevos, así como pigmentos, hormonas y antibióticos que favorecen el crecimiento de las plantas y la resistencia a las plagas

Tipos de suelo

Hay cuatro tipos de suelo principales. Cada uno tiene sus propias características por lo que requieren unas prácticas agrícolas adecuadas para cada tipo.

Suelo arcilloso

Este es un tipo de suelo pesado que contiene grandes cantidades de arcilla. Para que un suelo sea fértil, es idóneo que esté formado por un 15%-25% de arcilla. La naturaleza de los suelos arcillosos varía dependiendo de la temporada; se vuelve escarpado en invierno, mientras que en verano tiene una apariencia agrietada durante los períodos de sequía.

La capacidad de retención de agua y nutrientes lo convierte en el mejor tipo de suelo para el jardín.

Consejo: Esparce abono orgánico, coloca mantillo y agrega compost para hacerlo más ligero.Por otro lado, evita agregarle demasiada arena; ¡esto puede hacer que el suelo se convierta en hormigón!

Suelo limoso

El suelo limoso es rico y fértil, pero sigue siendo frágil debido a la falta de arcilla (menos del 10%) y arena, por lo que tendrás que agregar compost una vez al año para tener un gran surtido de vegetación y hortícolas.

Debido a su permeabilidad al agua y al aire, el suelo limoso debe airearse y cubrirse con mantillo orgánico para prevenir la formación de costras en la superficie.

Consejo: Evita trabajar con tierra limosa cuando todavía está muy mojada, corre el riesgo de compactarse.

Suelo arenoso

Este es un suelo ligero fácil de trabajar.Una de las características específicas del suelo arenoso es que es permeable tanto al agua como al aire.Esto le permite calentarse rápidamente en primavera, aunque no es capaz de retener el agua y los nutrientes, por lo que es necesario regarlo regularmente durante las estaciones cálidas con poca cantidad de agua.

Consejo: Recuerda acondicionar regularmente las áreas de suelo arenosos para prevenir que se agoten los nutrientes de tus cultivos. 

Suelo calcáreo

Este tipo de suelo es fácilmente reconocible por su color blanquecino.Muchos jardineros consideran que es un desastre ya que tiene tendencia a secarse rápidamente en verano, formando las grietas características.La presencia de arcilla hace que este suelo esté obstruido y compactado en períodos lluviosos.

El suelo calcáreo también tiende a retener nutrientes sin distribuirlos libremente, como el hierro, que causa el amarillamiento de las hojas (clorosis).

Consejo: Para mejorar la textura de la arcilla calcárea, se debe agregar materia orgánica, esparciendo fertilizante orgánico o añadiéndole compost.Sin embargo, no uses fertilizante con un alto contenido de cal, ya que éste tipo de suelo ya está compuesto por hasta un 30% de carbonato de calcio.

 

¿Cómo reconocer el tipo de suelo?

¡Dime qué tipo de suelo tienes, y te diré qué puedes cultivar!... A veces intentamos cambiar nuestro suelo para cultivar determinadas plantaciones que nos gustan, pero, en realidad, deberíamos adaptar lo que cultivamos al tipo de suelo que tenemos.Estas son las diversas formas que te permitirán identificar el tipo y la composición de tu suelo.

La textura del suelo

El tacto es una forma efectiva de comprender la naturaleza del suelo.Para hacer esto, solo tienes que hacer 'Prueba de la salchicha':

Coge un puñado de tierra de tu jardín y frótala entre tus dedos.

  • Si no puedes hacer con ella una 'salchicha', porque se descompone, probablemente tengas suelo arenoso
  • Si puedes formar una salchicha pero no puedes unir los finales, tienes un tipo de suelo calcáreo
  • Si los bordes de la salchicha se unen, entonces es probable que sea tierra arcillosa.
Sausage soil
Prueba de la salchicha

El color del suelo

A veces, una observación a simple vista del suelo puede proporcionarnos información útil de su naturaleza o condición.

  • El suelo blanquecino es probablemente rico en cal o arena.
  • La tierra negra es el signo del suelo pantanoso,
  • El suelo marrón oscuro es rico en materia orgánica,
  • Los suelos teñidos de azul, verde o gris indican que está saturado de agua.

Las plantas que crecen en él

Las plantas también son un buen indicador del tipo de suelo.De hecho, algunas de ellas solamente crecerán en ciertos suelos.Por lo tanto, debes tomar nota de las plantas que crecen en tu jardín, además de observar su comportamiento.

Análisis de laboratorio

Si deseas estar completamente informado sobre las características del suelo de tu jardín, la mejor manera es ponerse en contacto con un laboratorio especializado.Después de un análisis en profundidad, obtendrás toda la información referente a las propiedades del suelo:

  • Su textura (proporción de arcilla, piedra caliza y arena)
  • La concentración de calcio
  • Elementos intercambiables
  • La relación C / N (carbono sobre nitrógeno)
  • La concentración de materia orgánica
  • El pH (grado de acidez del suelo)

Antes de ponerte en contacto con el laboratorio, compra un kit de muestreo.Esto te ayudará a recolectar una muestra del suelo, para posteriormente, enviarlo al laboratorio.

Consejos:

Cualquiera que sea el tipo de suelo que tengas, unas simples rutinas te permitirán optimizarlo y mejorar su fertilidad.

  • Esparce fertilizante orgánico
  • Agrega regularmente compost
  • Cubre la tierra con mantillo para protegerla y evitar que quede expuesta.

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