Un enfoque novedoso para el desherbado

Eliminar las malas hierbas

¿Malas hierbas?

Prácticamente todas nuestras frutas y verduras provienen de malezas o malas hierbas, y un porcentaje significativo de nuestros medicamentos se extraen de este tipo de plantas silvestres. Y es que, llamamos a todas las plantas que crecen en un lugar que no queremos ‘malas hierbas’, cuando en realidad, sería más apropiado referirse a ellas como "plantas no deseadas".

Adoptar un enfoque diferencial en el cuidado de nuestro jardín

Tener malas hierbas es, a menudo, una preocupación y una tarea ardua, por eso aquí te dejamos algunos consejos para mantener tu jardín lo más libre de ‘malas hierbas’ posible, sin tener que perder mucho tiempo de trabajo en ello.

El diseño del jardín, el tamaño del parterre y huerto y la elección de hortícolas que vamos a cultivar allí deben planearse cuidadosamente, teniendo en cuenta el tiempo que vayamos a dedicarle a mantenerlo. La naturaleza no se lleva bien con los espacios vacíos, ya que cualquier suelo inhabitado rápidamente se coloniza por plantas dejando en tus manos el control de esto cuando ocurre, aunque también puede evitarse plantando en estos espacios aquellas plantas que desees, o colocando mantillo. ¡Pero nada impide que ofrezcas algunos metros cuadrados a la Madre Naturaleza! Estos espacios se convertirán en un refugio para muchos aliados del jardín y le agregarán un toque original, creando un contraste con los espacios mantenidos: esta es la esencia de la "gestión diferenciada" de tu jardín.

Tomar medidas en el momento correcto

No descuides las malas hierbas, asegúrate siempre de poder controlarlas bien antes de sembrar, dado que tienen una enorme habilidad para multiplicarse.

Marzo, abril, mayo y junio son los meses críticos en el hemisferio norte. Los bordes del macizo y la parcela del huerto pueden protegerse contra las malas hierbas mediante bordes que formen una barrera física para obstaculizar su invasión (especialmente contra ranúnculos, enredaderas y pastos). Remover regularmente la superficie del suelo te permitirá mantenerte al día con la carga de trabajo, además, te ahorrará tiempo de riego.

Consejos para mantener al mínimo las malas hierbas

 

  • En jardín ornamental

Las plantas perennes se deben plantar a la distancia correcta una de la otra para que ocupen toda la superficie del parterre. Algunas plantas tienen la habilidad de cubrir el suelo muy rápido. Algunos ejemplos son: capuchinas, aurinia, bambú pequeño, bergenias, agracejo, arbustos ardientes, muchos tipos de coníferas enanas como juniperus rastrera, campanulae, lila de California, cornejo, cotoneasters rastrero, crespón armenio, hiedra, mejorana rastrera, hierba de San Juan, vincapervinca, vinca minor, cinquefoil blanco, rosales, romero, zarza ornamental, rocallas, sedum, tomillo y valeriana.

  • En el huerto

Los cultivos asociados nos ayudan a cubrir el suelo casi por completo entre filas de hortalizas, evitando que las malas hierbas se arraiguen allí. Las hortalizas de crecimiento rápido permiten sembrar entre tus filas de plantación cultivos de crecimiento más lento, como, por ejemplo, rábanos sembrados junto con zanahorias, guisantes o incluso tomateras.

 

  • Fertilizantes orgánicos

Aparte de las innumerables ventajas que ofrecen al huerto, previenen de que las malas hierbas crezcan en los espacios existentes entre dos cultivos.  Tener los cultivos limpios limita la existencia de malas hierbas debido a su capacidad para cubrir y las prácticas de mantenimiento que requieren para su correcto crecimiento.Algunos ejemplos de ello son la facelia y trigo de sarraceno, dos fertilizantes orgánicos que tienen un efecto de limpieza sobre el suelo invadido por césped y malas hierbas, así como la práctica de apisonar patatas o la azada para la remolacha y el repollo.

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